Cuando te ayudan a abrir el telón

Buenos días garuber, feliz comienzo de semana. En el post de hoy, me gustaría compartir
contigo el camino que me llevó a desarrollar mi carrera profesional, concretamente en la
faceta de actriz, pronto comprenderás por qué. Para ello, te pongo un poquito en
antecedentes: como puede que ya sepas, hace once años, en 2008, tuve la genial idea de
presentarme al concurso de Tú sí que vales, y te juro que no sé cómo, pero gané la segunda
edición del programa. A partir de esa experiencia inolvidable supe que quería, que deseaba y
necesitaba dedicarme a los escenarios para siempre, aunque en un principio pensaba que solo
sería como cantante. Y es que la música me ha gustado desde que tengo uso de razón, por lo
tanto, me resultaba difícil imaginar que además de cantar mi vida pudiera derivarse también
hacia otras modalidades artísticas, como ser conferenciante o actriz.
La cuestión es que aquel año, gracias al tirón mediático que tuvo el programa me ofrecieron la
oportunidad de grabar mi primer disco, pero también de comenzar a compartir mi historia
vital con los demás. Primero solo en colegios para poquitos alumnos, después en
universidades, hasta llegar a formar parte de la fundación “lo que de verdad importa”, con
quienes la cosa se puso más seria, porque comencé a impartir conferencias en auditorios
mucho más grandes dentro y fuera de España, y el hecho de pasar a ser internacional
lógicamente fue generando más y más oportunidades con diferentes instituciones,
fundaciones y empresas, (Randstad, telefónica, coca cola, Inditex…) tantas, que ser
conferenciante motivacional acabó convirtiéndose en una profesión que a día de hoy sigo
desarrollando con amor y pasión. Te cuento esto porque aquí comenzó todo, esta fue la
semilla que me permitió conocer la interpretación.
Una tarde de 2014 me encontraba en la estación de AVE de Barcelona después de haber dado
una charla motivacional, cuando de repente recibí una llamada de Fundación Randstad. Al
principio pensé que era para proponerme impartir otra charla a una empresa de las que ellos
llevaban, pero no, era para contarme que Fundación Antena 3 iba a lanzar el proyecto PRO.
Este proyecto consistía en becar a doce personas con discapacidad para recibir formación
actoral durante un año entero, aunque para poder optar a la beca y ser seleccionado había que
pasar un estricto casting. No sabían muy bien si a mí me iba mucho eso de interpretar, pero
habían pensado en que podía interesarme intentarlo, y yo, que no suelo rechazar este tipo de
oportunidades cuando llegan, me lancé diciendo un SÍ muy grande. No tenía ni idea de si iba a
salir o no, pero la curiosidad de probar cosas nuevas y una intuición fuerte y bonita, fueron el
impulso para darlo todo e intentar hacerme con una de las doce plazas disponibles, así que
seguí uno a uno los pasos necesarios para ello y me preparé un texto que me enviaron para la
prueba.
El resultado de ese Sí, de ese salto al vacío, hizo que días después de acudir a Globomedia me
dijeran que era una de los doce. Fue una gran alegría, y no te imaginas con cuántas ganas
agarré la nueva etapa que estaba a punto de comenzar: ir cada semana a las clases fue el
pistoletazo de salida para un año en el que aprendí muchísimo de grandes profesionales,
conocí a personas maravillosas y sobre todo, fui descubriendo mi amor por el teatro, por la
interpretación y la profesión en su sentido más amplio, tanto, que pensé “¿cómo no había
descubierto esto antes?”.
Mientras, por supuesto seguía compaginando mi trabajo como cantante y conferenciante, y es
verdad que en ese tiempo tuve que lidiar con comentarios del tipo “pero entonces… ¿qué
eres? ¿Cantante, actriz, o conferenciante?” o “tienes que centrar el tiro, porque si te dedicas a
tantas cosas a la vez no serás ninguna”, “la gente te conoce porque cantas, sin embargo, en
esto de ser actriz te va a ser muy difícil lograr tu hueco”.
Pero ¿sabes qué pasa? que no comparto la creencia que tienen muchos de que solo puedes
ser una cosa concreta para poder triunfar en algo, porque considero que mucho más
importante que el triunfo, es dedicarse a lo que nos haga felices. Si a mí me APASIONABAN las
tres ramas y podía compaginarlas perfectamente, ¿iba a tener que aparcar dos solo por tener
éxito en una de ellas? ¿qué es el éxito? Me reitero en que, para mí, el verdadero éxito es poder
decidir sobre nuestra vida, aunque eso suponga no seguir el camino establecido. ¿Tenemos
que perder la oportunidad de ampliar habilidades, conocimientos y experiencias por presión
social o miedo a no despuntar? ¿perder trenes que nunca sabes hacia donde pueden llevarte?
yo creo que no, pero claro, este es solo mi punto de vista y respeto los demás.
Al acabar el curso, nos avisaron de que teníamos que preparar una gala final a la que iban a
acudir muchos medios de comunicación y personas importantes del mundillo, entre ellas
Blanca Marsillach. Ella y su compañía teatral estaban buscando a cuatro actores con nuestras
características para estrenar una única función en el teatro de La Latina. Bien, decirte que ya
desde aquella gala, Blanca se convirtió en mi jefa, porque llevo trabajando con ella desde
entonces. Otra compañera y yo, finalmente nos quedamos como actrices fijas de su elenco,
realizando varias giras cada año, pisando multitud de escenarios y viviendo de lo que nos
mueve por dentro. Y como una rueda que no deja de girar, cada vez salen más papeles, más
proyectos, más horizontes. Sí, sigo compaginando las tres profesiones, y aunque siempre voy
hasta arriba de trabajo, estoy tan enamorada de las tres que no sería capaz de decidirme por
una.
Después de contarte este proceso, como conclusión me toca explicarte el verdadero motivo
por el que escribo este post, y es porque quiero y debo dar las gracias a todas y cada una de las
personas, empresas, fundaciones e instituciones en general que dedican su tiempo y su cariño
a generar oportunidades laborales para personas que, por alguna circunstancia, no tienen
tanta facilidad para conseguir un empleo. En mi caso, si no llega a ser por Randstad, por
Fundación Antena 3, por una compañía teatral que apostaba por la diversidad y una sucesión
de casualidades y valentía, no hubiera descubierto ni desarrollado mi vida laboral de esta
manera. A ver, por supuesto ellos ofrecen la oportunidad, luego depende únicamente y al cien
por cien de nosotros conservarla y hacerla crecer con esfuerzo y dedicación, pero si hay gente
que se preocupa por tenderte la mano o ayudarte a que ese telón se abra, es digno de
agradecer enormemente.
Por lo tanto, necesitaba mostrar mi gratitud más sincera, y no se me ocurre una mejor forma
de hacerlo que a través de este medio, mi propio blog, un blog que forma parte de la obra
social de una empresa también muy comprometida con los colectivos en riesgo de exclusión,
GARU ACCESIBILIDAD. Gracias GARU, porque sois muy lindos y porque formar parte de vuestro
camino también me llena un montón.
Y por supuesto a ti, garuber. Por estar al otro lado.

Habilidades

Publicado el

15 agosto, 2019

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