Orgullo y prejuicio

Buenos días garuber, feliz lunes. Espero que hayas pasado un fin de semana estupendo. En el post anterior estuvimos hablando de esa plaza de aparcamiento utilizada como un vertedero al estar ocupada por un montón de contenedores, lo que me pareció una falta de respeto. Al hilo de esto, quiero contarte algo que presencié ayer, aunque seré breve para así después poder meternos en la materia que nos ocupará el post de esta semana. La cuestión es que iba de camino al centro comercial que está al lado de mi casa porque tenía que hacer unos recados. Si algo me gusta de ese establecimiento, es que tiene una zona muy amplia de aparcamiento para personas con discapacidad muy cómoda, ya que se encuentra al lado de las puertas de entrada. Lo que ocurrió ayer es que vi a un coche con las luces de emergencia puestas, sin tarjeta, y parado entre dos plazas, es decir, obstaculizando no un sitio, sino dos. Sí, había sitio de sobra y en realidad iba a irse pronto, por lo que podría haberlo dejado pasar, pero es que justamente los dos huecos que estaba ocupando eran los que más cerca estaban de una de las puertas, por lo que, si llega a necesitarlo una persona anciana que no pudiera caminar mucho, le habría supuesto una faena. Digo yo… ya que paras mal y donde no te corresponde… ¿podrías al menos echarte a un ladito para ocupar solo un sitio? bueno, ya me vas conociendo y sabes que me cuesta mantener la boca cerrada, así que, con toda la educación del mundo, fui a decírselo al conductor por si no se había dado cuenta de que estaba en medio de dos plazas, para que así la próxima vez al menos se acuerde de mis palabras y sea un poquito más considerado.

Dicho esto, vamos al tema principal que nos ocupa esta semana. Desde GARU ACCESIBILIDAD, nos gusta estar al corriente de lo que ocurre a nuestro alrededor para poder hablar y comentar las noticias más recientes de la actualidad. Como ya sabes, ayer terminó el orgullo LGTBI en Madrid, una fiesta para celebrar la diversidad, el respeto y el amor, y tengo que decirte que por primera vez he descubierto que las personas con discapacidad también tienen un hueco dentro de este evento, porque COCEMFE (Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica ) acudió a la manifestación que tuvo lugar el pasado sábado en Madrid para mostrar su apoyo a las personas LGTBI con discapacidad. Si te soy sincera, no sé si otros años también han estado ahí, pero tanto si es el primer año que asisten en representación del colectivo como si no, me parece un avance importante.

Primero porque de esta manera ayudamos a que la sociedad entienda que, aunque en ocasiones cueste encajarlo, una persona con discapacidad es ante todo persona, y, por lo tanto, como todo el mundo, tiene relaciones. Y esto es importante recalcarlo porque hay una creencia generalizada de que el hecho de tener una circunstancia física o mental concreta automáticamente supone un impedimento para alcanzar una vida sexual plena, lo que deriva en falta de recursos y de información. Como este colectivo supuestamente no lo practica, ¿para qué vamos a invertir medios en ayudarles a tener la información que necesitan? Es cierto que cada vez hay más asociaciones que se han dado cuenta de que pensar que las personas con discapacidad son como las amebas es absurdo, y por lo tanto se está empezando a hacer algo al respecto, pero creo que en este terreno tabú aún queda mucho camino por recorrer.

El segundo motivo por el que creo que la presencia de COCEMFE en esta manifestación es fundamental, es porque las personas que forman parte de este colectivo, encuentran a día de hoy mayores barreras para llevar una vida «normalizada». ¿Por qué? Muy sencillo, porque son objeto de «invisibilidad y discriminación múltiple, tanto por razón de discapacidad, como por orientación sexual e identidad de género». Por ello, el presidente de COCEMFE, Anxo Queiruga ha destacado la importancia de que la ciudadanía «sea consciente» de que las personas con discapacidad también tienen «una orientación sexual e identidad de género definida»(estas son las palabras textuales del presidente, pero creo que es tan evidente y lógico que ojalá llegue el momento de no tener que aclarar este tipo de cosas).

Por estas razones, quiero dar personalmente las gracias a COCEMFE por apoyar y tener en cuenta al colectivo con discapacidad LGTBI , porque al fin y al cabo, el amor es el amor, y nadie debería sentirse apartado por amar a quien le de la gana. ¡Más amor y menos dar tanta guerra, viva la diversidad!

Y a ti garuber, te espero el viernes en el directo. Un abrazo grande.