Timpers para todos

Buenos días garuber, ¿cómo estás? Espero que muy bien. ¿ya te apuntaste a la carrera de la
que hablamos en el post pasado? Ojalá te animes, sería muy bonito. Quiero que sepas que el
post de hoy me hace mucha ilusión y tenía un montón de ganas de escribirlo, porque no solo
va de una marca de zapatillas que mola muchísimo y además tiene un trasfondo muy bonito,
que en seguida te cuento, sino que también trata de tres chicos estupendos, valientes,
emprendedores y muy divertidos que un día se atrevieron a pensar una idea y hacerla realidad
a base de esfuerzo, trabajo y talento.
Me refiero al equipo de Timpers, una empresa alicantina dedicada a la creación y diseño de
zapatillas hechas por invidentes y cuya plantilla está formada en su totalidad por personas con
discapacidad, aunque ellos prefieren definirse como una plantilla “más que capacitada”. Ese es
el compromiso social y la filosofía bajo la que seguirán creciendo con el fin de conseguir la
integración plena de las personas con discapacidad en la sociedad y demostrar que una
empresa con estas características puede no sólo llegar a lo más alto, sino además generar
empleo, cubrir las necesidades vitales de las personas que trabajan en ella y en ocasiones,
recuperar la confianza y la autoestima perdida de las mismas.

He tenido la suerte de tratar con dos de los creadores de Timpers, Diego y Aitor (a Roberto es-
toy deseando conocerle) y tengo que decir que, aunque nos hayamos visto poquito les aprecio

un montón. Son maravillosos, y cada vez que hablo con ellos, a parte de echarme unas buenas
risas y admirar el humor que tienen, siempre aprendo algo nuevo. Me gusta tanto su historia y

la forma en la que están creciendo, que no podía dejar escapar la oportunidad de entrevistar-
les para este blog, con el objetivo de compartir contigo todo lo que nos pueden enseñar como

emprendedores de éxito, pero sobre todo como personas. Así que… ¡allá vamos!
M: Chicos, lo primero de todo, mil gracias por esta entrevista, ¿cómo estáis?
T: La verdad, es que contentísimos. Después de tener que tomar decisiones tan importantes
como marcharnos a Valencia, dejar todo por apostar por este proyecto y ver las cosas que nos
están sucediendo, lo bien que va creciendo todo y las experiencias que nos está haciendo vivir
esta aventura, sólo podemos estar encantados de haber tomado todas y cada una de las
decisiones que se nos han presentado.
M: Me alegro muchísimo, porque os merecéis eso y mucho más. Contadnos, ¿cómo surge
timpers?
T: Nuestra historia, además de muy curiosa, es casi tan bonita como nuestras zapatillas. La
idea de TIMPERS, tal cual es ahora, surgió a raíz del equipo de fútbol para ciegos de Alicante,
donde nos conocimos. Dos de nosotros (Aitor y Rober) formábamos parte del equipo técnico
haciendo las funciones de entrenador y guía y de Diego, jugador. A raíz de cómo les sorprendía
a Rober y Aitor, cómo “venían” los ciegos las zapatillas (palpándolas por dentro y por fuera,
comprobando la flexibilidad, los materiales, etc.) se les ocurrió la idea de hacer un modelo de
zapatillas diseñadas por los ciegos del equipo, utilizando el tacto como vehículo para verlas,
originando curiosos y atractivos contrastes de materiales y texturas. Una vez hecho el
prototipo, tuvo tal alcance y repercusión en medios de comunicación y concursos de
emprendimiento, que la idea de hacer zapatillas diseñadas por ciegos se convirtió en una

realidad y fue Diego quien, finalmente, entró en TIMPERS y se comprometió con el proyecto y,
así, hasta día de hoy y hasta donde nos lleve la aventura…

M: Vamos, que se podría decir que surgió en el vestuario del equipo… es el claro ejemplo de
que las buenas ideas aparecen en los momentos y lugares más inesperados. Una vez con la
idea clara en la cabeza del proyecto, ¿cuál fue el primer paso que disteis en la creación de la
marca?

T: A parte de la idea clara en la cabeza, fue muy importante el pleno convencimiento de que
era por este proyecto por el que íbamos a apostar y dejarnos la piel, y el primer paso fue ir
directamente y de lleno a las fábricas a empaparnos bien y a empezar a familiarizarnos con
este peculiar mundo del calzado. Se puede resumir en dar pasos fuertes, firmes y con decisión.
Y, por supuesto, al tiempo, tuvimos que ir avanzando con todas las cuestiones burocráticas
para registro de marca, creación de redes y todo el universo TIMPERS… En fin, todo un proceso
en el que tuvimos que aprender mil cosas y en el que Fundación Once estuvo de nuestra mano
para darnos la ayuda que íbamos necesitando. De hecho, hubo una temporada en la que la
llamábamos más a Ana Belén, de Fundación Once, que a nuestra propia madre para darle la
“tabarra” y seguir avanzando.

M: Creo que una de las cosas más bonitas de la aventura de emprender es que al final uno va
convirtiéndose en experto de lo que hace, en vuestro caso de todo lo relacionado con las
zapatillas, pero también va adquiriendo muchas otras capacidades. Pero no todo es color de
rosa, porque sacar adelante una idea supone también saber vencer al miedo y saltar
obstáculos cuando aparecen. En Timpers, ¿cuál fue para vosotros el momento más difícil en el
proceso?
T: Pensamos que lo podríamos resumir en dos momentos: evidentemente, el inicial. No
teníamos recursos, teníamos que optimizar los poquitos que nos entraban y nuestra
preocupación sólo era buscar concursos, medios que quisieran ayudarnos y cualquier
colaboración que nos dejara ver un poquito más de luz en el camino y la posibilidad de seguir
haciendo cosas.
El segundo momento, una vez pudimos crecer un poco, fue buscar el dinero para afrontar
nuestra primera gran producción de 1200 pares. Finalmente, entre algunos concursos, ayudas e
incluso, algo de dinero que tuvimos que aportar cada uno, conseguimos tirar hacia adelante.

M: ¿Y lo más gratificante?
T: Sin duda, ha habido muchísimos, aunque muchos menos de los que vamos a vivir. Por citar
algunos, recordamos el momento en el que vimos el primer prototipo hecho realidad; o cuando
ganamos el primer concurso de emprendimiento social, que nos abría las puertas de seguir
avanzando… Aunque pensamos que ver todo el apoyo que recibimos día a día, el cariño y la
simpatía que despierta el proyecto y la ilusión que vemos en la gente que se pone en contacto
con nosotros, no tiene precio. Es el motor que nos hace pelear como jabatos día a día.

M: Está claro que todo esfuerzo tiene recompensas, y no solo a nivel económico, también a
nivel personal, y todas las alegrías que os quedan por vivir, porque con ese espíritu estoy
segurísima de que creceréis hasta el infinito y más allá… Desde vuestra experiencia, ¿qué
consejo podríais darle a un emprendedor que está empezando?

T: Pues, sobre todo, le diríamos dos cosas. La primera que, pese a que sea duro arrancar, que, si
tienen claro que eso es lo que quieren hacer, que lo intenten, que le den una patada al miedo y
que persigan con trabajo y esfuerzo sus sueños y que, si nosotros hemos podido, estamos
convencidos de que ellos también. La otra cosa es que, en nuestra página web, hacemos un
blog con cosas que creemos pueden ser interesantes para vosotros y, uno de los artículos es
cómo emprender con pocos recursos… Igual, les vale de ayuda…

M: Claro que sí, y de hecho al final del post voy a linkear vuestra página para que los garubers
puedan ver vuestras zapas (seguro que se enamoran) y bucear en todos los consejos que
ofrecéis en ellos, que yo los he visto y estudiado y son muy interesantes. Chicos, ¿si pudierais
volver atrás, cambiaríais algo con respecto a Timpers?

T: Absolutamente, no. Cada día que pensamos en ello, nos reafirmamos más y más en los pasos
que hemos dado y, sobre todo, todo lo que nos estaríamos perdiendo de la vida, de haber
hecho otra cosa o no haber dado el paso. Está claro que todo proceso consta de ensayo/error y,
por supuesto, habremos hecho cosas mal o no de la mejor forma posible. Pero es parte de la
vida, del proceso de aprendizaje y del madurar, como empresa y como personas.

M: Una frase que os defina…

T: Timpers somos la marca más normal del mundo y no nos cansaremos de luchar por un
mundo que vea normal al que le importen mucho más nuestras capacidades que nuestras
discapacidades.

M: A esto solo puedo decir ¡YEAH! Jajajaja. Garuber, esta última pregunta que viene a
continuación la hice de broma, puesto que en una de las jornadas de Fundación Once que
presenté hace poquito, le pregunté a Aitor qué palabras podía decir a los emprendedores que
había en la sala. Y Aitor contestó lo siguiente: “Que tienen un diez por ciento de descuento en
nuestra página para la compra de las zapas”. Me descolocó tanto y me hizo tanta gracia, que
no puedo evitar rescatar ese momento, lo que no esperaba era la contestación que obtuve…
¿los seguidores de este blog también tendrán un 10 por ciento de descuento?

T: ¡POR SUPUESTO QUE SI!! Habilitaremos un cupón de descuento para que, al hacer las
compras desde nuestra web, tus seguidores puedan beneficiarse de un descuento a la hora de
hacerse con sus TIMPERS.
M: ¡Muero de ilu, esto no me lo esperaba, era una broma! Jajajaja no puedo con vosotros,
¡sois los mejores! Mil gracias de nuevo y espero veros de nuevo y conocer a Rober.
Garuber, espero que este post te haya despertado las ganas de conocer esta pedazo de marca,
ver las zapas, que son chulísimas, de verdad, y de superar tus miedos si te apetece emprender.
Te dejo por aquí el enlace a su página web, y estate muy atento a nuestras redes porque
¡SORPRESA! vamos a lanzar el cupón de descuento para vosotros.
@timpersbrand www.timpersbrand.com
@elblogdemiriam
@garuaccesibilidad
¡Un abrazo fuerte, nos vemos en el directo del viernes!

Habilidades

Publicado el

7 octubre, 2019

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